Los
pacientes bulímicos sienten un impulso desenfrenado por ingerir grandes
cantidades de comida, atracarse hasta más no poder y luego sienten una culpa
tan grande que los lleva a inducirse el vómito o a usar diuréticos, laxantes o
ambos, así como realizar ejercicio físico en exceso para compensar la gran
ingesta calórica.
Las personas
con bulimia, generalmente, tienen alrededor de unos 15 atracones (en cada uno
de los cuales pueden llegar a consumir entre 10.000 y 40.000 calorías) a la
semana, con la posterior autoinducción del vómito. Sin embargo, su peso es
normal lo que dificulta detectar la enfermedad.
Causas
Factores
socioculturales: moda, influencia de los medios masivos de comunicación
Factores
psicológicos
Factores
temporales
Factores
familiares
Trastornos
emocionales
Vulnerabilidad
personal
Síntomas
Generalmente
los pacientes bulímicos tienen un pasado de obesidad o sobrepeso y han
realizado por su cuenta, infinidad de dietas para adelgazar. Ocultan sus
atracones y la inducción del vómito, por lo cual es difícil detectar el
problema.
Frecuentes
episodios de atracones o sobre ingesta de comida en poco tiempo
Pérdida del
control, del dominio de la situación, mucha ansiedad durante los episodios de
atracones de comida
Comer a
escondidas, generalmente, los episodios de atracones se dan cuando nadie está
presente
Al menos dos
sucesos de atracones en la semana durante un período de tres meses
Preocupación
constante y exagerada por el cuerpo, el peso, permanente obsesión por el
aspecto físico
Realización
habitual de dietas para bajar de peso
Temor
exagerado por engordar: un 92% de las bulímicas sienten muchísimo miedo a
engordar
Síntomas de
depresión: las bulímicas manifiestan mucha melancolía, ideas pesimistas,
pensamientos recurrentes de suicidio
Preocupación
permanente por mantener un peso mínimo. Las bulímicas a diferencia de las
anoréxicas, no presentan tan bajo peso. Aunque muchas veces también se vuelven
bulímicas
Muy baja
autoestima directamente asociada al cuerpo
Consecuencias
Dolores de
cabeza
Debilidad,
mareos: la purgación puede provocar excesiva pérdida de líquido en donde se
eliminan también grandes cantidades de potasio
Hinchazón
del rostro a cusa del incremento del las glándulas salivales y parótidas
Problemas
dentales: erosión de los dientes y problemas en las encías
Irregularidades
menstruales
Pérdida de
cabello
Aumentos y
reducciones bruscas de peso
Colón
irritable
Hernia
hiatal
Reflujo
gastrointestinal
Pancreatitis
Roturas
gástricas
Perforación
esofágica
Deshidratación
Arritmias
que pueden derivar en infartos
Problemas
psicológicos y comportamiento autodetructivo
Diagnóstico
El
diagnóstico de bulimia puede hacerse si hay:
Evidencia de
una excesiva y desmesurada preocupación por el aumento de peso o fluctuaciones
del mismo
Indicios de
utilización de laxantes y/o diuréticos
Heridas o
cicatrices en los nudillos por la utilización de los dedos para provocar el
vómito
Erosión del
esmalte dental a causa del ácido estomacal y los bajos niveles de potasio en
sangre/li>
Inflamación
de las glándulas salivales de las mejillas
Realizar el
diagnóstico puede resultar difícil ya que los síntomas pueden ocultarse
fácilmente. Por ello, para un diagnóstico correcto es precisa la entrevista
psiquiátrica en la que el paciente saque a la luz su relación con su cuerpo,
con la comida y describa sus conductas de atracones y posteriores purgas.
Tratamiento
El
tratamiento debe incluir psicoterapia y terapia farmacológica (con
antidepresivos) y dependiendo de la gravedad de la enfermedad, será si se
recurre a tratamiento ambulatorio u hospitalización.

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